Las fotos y vídeos se muestran uno a uno. Sin botones molestos, para que los niños disfruten.
Toca la pantalla para ver brillos, corazones y más. Mirar recuerdos se convierte en un juego.
Todo se queda en tu dispositivo. Sin transmisión de datos, sin riesgo de borrar nada.
Se requiere un cálculo para abrir los ajustes y las pantallas de compra. Sin preocupaciones de que cambien sin tu conocimiento.
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